Publicado en la revista Interacción, No. 56, abril 1014 (ISBN 1909-5988)
Cuando la política gubernamental empezó a trabajar en forma el tema del desarrollo tecnológico de las regiones, por allá por el año 2002, después de que se definieron por primera vez en el Plan Nacional de Desarrollo del periodo 1998-2002, y se empezaron a montar los centros tecnológicos en las diferentes localidades y municipios del país, a través de programas como Compartel y Computadores para educar, el tema fue altamente criticado debido a que el proyecto contemplaba sólo el componente tecnológico, que implicó redes, equipos y una capacitación elemental sobre el manejo de las herramientas, de tal manera que muchos de los centros fueron subutilizados pues la gente, después de la capacitación, no le encontraba un verdadero uso para sus necesidades a la tecnología.
Y es que en los primeros procesos de capacitación, los talleres se limitaban al manejo básico de computador, al uso técnico del correo electrónico, el Chat, alguna otra red social y pare de contar. El sentido comunicacional y el beneficio social de la tecnología no se tenía en cuenta o era desconocido y simplemente se copiaban los modelos masivos de uso de las grandes capitales, que además responden al consumo globalizado del Internet. No había una verdadera cultura del Internet ni se conocían los múltiples proyectos que se pueden ejecutar para el desarrollo social con el uso de las Tic, sobre todo en las regiones. Los proyectos fueron realizados por técnicos, desde una mirada tecnológica, dónde lo más importante era la infraestructura y el aparato, y quedaba por puertas el factor humano y social.
En general, esta crítica ha sido frecuente en todos los espacios donde el Estado ha abordado el tema, sobre todo cuando la perspectiva educativa y comunicacional hacen parte fundamental del escenario. Desde colegios del distrito de Bogotá que montaron grandes laboratorios con equipos de última tecnología, pero luego quedaron bajo llave porque no había profesores que entendieran y manejaran el tema y no se le daba acceso a los estudiantes por temor a que los dañaran o le dieran un uso indebido, pasando por los colegios públicos en las diferentes regiones del país y los telecentros abiertos en diferentes municipios del país.
Precisamente uno de los problemas que más ha afectado el uso de las tecnologías en la educación y su inclusión ha sido la satanización que desde muchos sectores tradicionales educativos se la ha dado a la tecnología y el miedo de algunos docentes a sentirse ignorantes frente a sus estudiantes con su uso y el manejo del computador. Ha sido necesario que, poco a poco, se vayan implementado nuevas pedagogías que rompan paradigmas tradicionales y vean al profesor no como un transmisor de conocimiento, sino como un facilitador de aprendizaje, que a través del diálogo de saberes , espacio en el que se entiende al estudiante no como un objeto, sino como un sujeto que también tiene conocimientos y experiencias, logre desarrollar con sus estudiantes posibilidades para una verdadera apropiación de las Tic en beneficio de su propio desarrollo y el de las comunidades con las que interactúa.
Tener un sentido de apropiación del conocimiento es fundamental para que el uso de la tecnología no se relegue a un modelo de consumo de los usos que hacen los países desarrollados y sus industrias transnacionales en el mundo de la globalización, sino que a través de la producción de sus propios contenidos y una adecuada explotación del desarrollo tecnológico, se puedan generar procesos de desarrollo social alternativos, que valoren lo local desde sus tradiciones culturales, la memoria, la identidad y el empoderamiento de su sentido social.
Este proceso que ha sido muy lento, es una necesidad fundamental para el país, si quiere salir del "subdesarrollo" en el que ha sido catalogado y pretende cumplir con los retos del milenio que ha formulado las Naciones Unidas para el 2019. El tema tecnológico no sólo es un componente de esos retos, sino que su uso se convierte en un mecanismo transversal que ayuda a cumplir otros retos tales como juventud, infancia, género, mujer, inclusión, cultura, etc, etc.
En el último encuentro desarrollado por el Ministerio de las Tic, en Bogotá en noviembre pasado, se puede vislumbrar un cambio en la mentalidad de la aplicación de la política pública, dónde se ve que lo importante ya no es la implantación de una tecnología per se, sino que hay preocupación por el uso adecuado de las mismas en beneficio de un verdadero desarrollo social de las regiones y del país. Aunque el nombre del evento, "Soy TIC", sigue implicando una apropiación técnica, y refuerza la mirada primaria que hubo en la reforma de la denominación del ministerio encargado, cuando se le dio el nombre de Ministerio de las TIC, que cambio el sentido amplio que tenia de "comunicación" a un sentido instrumental de tecnología.
Es importante anotar que este cambio de mentalidad en los programas para el desarrollo y uso de las Tic no ha sido espontáneo. Las universidades y grupos sociales, sobre todo aquellas ONGs relacionadas con la educación y las tecnologías han ejercido una crítica férrea sobre las políticas instrumentales de los gobiernos de turno y ha ejercido presión para el cambio de mentalidad con respecto a su uso.
Es así, que en este evento se pudo ver como se están produciendo esos cambios, en experiencias y ejercicios que ayudan al desarrollo de la educación especial, adultos mayores, jóvenes emprendedores, niños científicos, en procesos que van desde el fortalecimiento de pequeñas y medianas industrias, desarrollo de didácticas y pedagogías, estrategias para la lucha contra la pobreza y la protección del medio ambiente,
Por supuesto esto es sólo el inicio. Todavía siguen existiendo grandes problemas en la implementación de una verdadera política del uso de la tecnología para el desarrollo social. Los centros tecnológicos locales, que siguen funcionando como simples "café Internet", carecen de recursos y de personal capacitado para formular y desarrollar proyectos con y para las comunidades. En los colegios oficiales sigue existiendo una gran resistencia de parte de algunos profesores y las directivas carecen de estrategias que permitan aprovechar verdaderamente la capacidad instalada.
Pero por lo menos, se siente el cambio de mentalidad frente a los inicios desesperanzadores con que se inició el proceso de implementación y desarrollo tecnológico del país. Para ver la memoria de este evento y acceder a los documentos y videos de las diferentes ponencias que se presentaron se puede visitar el link: http://encuentro2013.soytic.gov.co/es/inicio, y pulsar la pestaña "Agenda y presentaciones"
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